El financiamiento de litigios, también conocido como financiamiento por terceros o financiación legal, es la incorporación de financiamiento directo por parte de inversionistas externos a cambio de una participación en las ganancias de demandas legales. Es una clase de activos alternativos atractiva y de rápido crecimiento, y se proyecta que el mercado alcance un valor de $25.800 millones para 2030.
¿El financiamiento de litigios es nuevo para tí? ¿Quieres saber cómo funciona, cuáles son las rendimientos y los riesgos, así como el papel que desempeña en la diversificación de un portafolio? Nuestra completa guía lo explica todo.
¿Qué es el financiamiento de litigios?
Relativamente nuevo como clase de activo alternativo, el financiamiento de litigios está ganando popularidad entre los inversores particulares e institucionales. A la base, el concepto es sencillo. Inversionistas externos proporcionan respaldo financiero a los bufetes de abogados para que lleven adelante sus demandas legales. A cambio, reciben una parte de las ganancias o del acuerdo de compensación.
El financiamiento de litigios puede utilizarse para respaldar una amplia gama de demandas; litigios comerciales, demandas colectivas, arbitrajes, disputas sobre propiedad intelectual y reclamos por daños personales, entre otros. Ofrece a los inversionistas la oportunidad de beneficiarse de un segmento lucrativo y apoya el acceso a la justicia de quienes no tienen el dinero o los conocimientos necesarios para procurarla.
A diferencia de muchas otras inversiones alternativas, el financiamiento de litigios no existe desde hace siglos. Históricamente, los costos de los litigios tenían que ser cubiertos por el cliente o el abogado, si ninguno de los dos podía pagar, el caso no podía proceder. Sin embargo, durante la década de 1990 en Australia, la legislación sobre insolvencia permitió por primera vez a los profesionales concretar contratos para financiar demandas legales. Y en la década del 2000, el financiamiento de litigios despegó, convirtiéndose en una característica dominante de la industria legal.
Hoy en día, es cada vez más popular, no sólo por el potencial que ofrece de obtener altos rendimientos, sino por su casi nula correlación con los mercados bursátiles y las estrategias tradicionales. También atrae a inversionistas deseosos de nivelar el terreno de juego y dar acceso a la justicia a quienes de otro modo no podrían permitírselo. Y lo que es más, es cada vez más accesible para los inversionistas minoristas, así como para las instituciones, las oficinas familiares, las empresas de capital de riesgo y los fondos de cobertura o Hedge Funds.
Comprensión del financiamiento de litigios
Entonces, ¿cuál es el proceso para financiar un litigio? Por supuesto, varía mucho de un caso a otro y entraremos en la mecánica más adelante. Sin embargo, ¡puede parecer abrumadoramente técnico! A grandes rasgos y desde la perspectiva de un inversionista, se parece a esto:
- Asumes parcial o totalmente el costo inicial de una demanda legal o (más comúnmente) una cartera de demandas a través de un agente financista o intermediario
- El caso llega a su desenlace
- En caso de ser exitoso, recibes un porcentaje de las ganancias
Por supuesto, es crucial elegir un intermediario reconocido, uno que lleve a cabo una investigación exhaustiva para asegurarse de que cada demanda en las que invierte tiene una alta probabilidad de éxito. Las empresas financistas tradicionales, acumulan una vasta experiencia y se comprometen a llevar a cabo una exhaustiva evaluación de cada demanda. También son expertos en estructurar acuerdos, que pueden ser complejos, para garantizar la protección del capital y detectar cualquier señal de alarma en el proceso (tema que presentaremos más adelante). Finalmente, proporcionan una gestión continua a lo largo de la demanda.
Otros actores clave en el mercado son grandes fondos de inversión multiestrategia, muchos de los cuales cuentan con una mesa dedicada a este segmento. También son expertos en derecho y suelen ser capaces de ejecutar las operaciones con mayor rapidez que los financistas tradicionales, aunque la inversión mínima suele ser más elevada.
A diferencia de las inversiones tradicionales, como acciones, bonos y divisas, el financiamiento de litigios no está correlacionado con el mercado bursátil. A la hora de comparar los pros y los contras de las inversiones tradicionales frente a las alternativas, también conviene considerar que muchas inversiones en financiamiento de litigios tienen pagos de intereses predefinidos, lo que te permite conocer la rentabilidad de antemano dentro de plazos establecidos. Muchas, incluidas las que nosotros preferimos, ofrecen puntos de entrada accesibles e incorporan sólidas estructuras de protección de capital. No obstante, es importante recordar que ninguna inversión está exenta de riesgos y que la debida diligencia es esencial.
Como parte de un portafolio diversificado, el financiamiento de litigios actúa como cobertura frente a la volatilidad económica, además de ofrecer la posibilidad de obtener flujos recurrentes. Por lo tanto, es de esperarse su creciente atractivo entre los inversionistas sofisticados.

Operativa del financiamiento de litigios
El financiamiento de litigios es un término amplio. Sin embargo, existen algunos elementos comunes al modelo general que debemos saber:
- El financista invierte una cantidad acordada, que cubre la totalidad o parte de los costos legales de una demanda o cartera de demandas
- Los acuerdos se hacen sin recurso al prestamista, lo que significa que la recuperación del capital y beneficios dependen 100% del éxito de las demandas
- Normalmente, los rendimientos se basan en un porcentaje de la indemnización o del acuerdo, aunque pueden incluir honorarios fijos o un múltiplo de la inversión inicial
- Sean cuales sean las condiciones de pago, el financista no tiene ninguna influencia directa en el procedimiento
- Todas las decisiones las toma el bufete de abogados que actúa en nombre del demandante, que también es libre de desistir de su demanda, si así lo desea
Las compañias financistas pueden optar por financiar una o varias demandas. Con el primero, el financista paga por un único litigio y recibe reembolsos si gana el caso. Con un modelo de cartera, el financista paga por varios casos. Esto diversifica el riesgo y consolida las ganancias sobre todos los casos que tienen éxito.
Sea cual sea el modelo, es esencial que los financistas de litigios identifiquen, seleccionen y evalúen a fondo cada caso y los demandantes antes de decidirse a financiarlos. La debida diligencia es crucial para el éxito y un factor importante a la hora de mitigar el riesgo.
Por supuesto, como ocurre con cualquier proceso legal, una demanda puede fracasar; los inversionistas también asumen ese riesgo. Sin embargo, al financiar una cartera de varias demandas con un alto potencial de éxito (al menos un 65% de probabilidad favorable por ejemplo) ese riesgo se reduce significativamente.
Rendimientos potenciales en financiamiento de litigios
El financiamiento de litigios es una lucrativa clase de activos alternativos que ofrece la posibilidad de obtener rendimientos recurrentes, superiores a los que proporcionan las clases de activos tradicionales. Existen varias opciones para los inversionistas en función de su actitud ante el riesgo y el plazo de inversión:
- Notas con renta fija – suelen ser a corto plazo (de 1 a 2 años) y generan rendimientos anuales arriba de 15%, independientemente de la linea de tiempo de los casos
- Préstamos – al no estar correlacionados con el proceso y tiempo de las demandas, los financistas pueden negociar opciones a corto, medio o largo plazo que proporcionen mayores rendimientos
- Contratos de Participación – directamente correlacionados con los plazos y los resultados de las demandas, éstos no tienen un plazo determinado de repago pero ofrecen el potencial de ganancias en múltiplos de la inversión.
Entonces, ¿qué factores influyen en los rendimientos? La respuesta principal es la profundidad del tema, lo que hace que una rigurosa debida diligencia sea un requisito básico. Nuestros socios financistas en el espacio de litigios corporativos por ejemplo, determinan si un caso es adecuado teniendo en cuenta los aspectos económicos, sus méritos y la capacidad de pago del demandado. Con este enfoque, es capaz de centrarse en los casos con grandes probabilidades de obtener una sentencia favorable.
Otra estrategia es seleccionar una variedad de demandas para mitigar el impacto de los imprevistos. Por ejemplo, incorporar carteras de demandas de bajo valor y gran volumen, de modo que si una parte de las demandas se ven afectadas por un factor externo, la cartera sigue alcanzando sus objetivos.
También es posible diseñar carteras para incluir casos que abarcan diferentes sectores y ubicaciones geográficas en diferentes etapas del ciclo del litigio, mitigando así la concentración de riesgo.
Riesgos asociados al financiamiento de litigios
Como ocurre con todas las inversiones, existen riesgos potenciales e incertidumbres asociadas al financiamiento de litigios.
La primera y más evidente tiene que ver con la incertidumbre inherente a una demanda legal. Siempre existe la posibilidad de que un caso sea desestimado, no llegue a un acuerdo, o que cualquier acuerdo alcanzado no sea suficiente para devolver el capital a los inversionistas. También es posible que una demanda tarde demasiado en llegar a un acuerdo o sentencia. Otros riesgos legales incluyen que el bufete se retire del caso o enfrente acciones legales por un asunto distinto, lo que podría afectar el desarrollo del litigio.
También hay que tener en cuenta el marco regulatorio. Acontecimientos inesperados como la sentencia de la Suprema Corte de Reino Unido de 2023 que establece que los acuerdos de financiamiento de litigios son acuerdos basados en indemnizaciones y tienen el potencial de afectar negativamente al resultado de una demanda. Alternativamente, el nombramiento de un nuevo juez también tiene el potencial de alterar los resultados esperados de los casos al igual que una recesión en un sector o industria en particular.
Entonces, como inversionista, ¿qué estrategias puedes adoptar para mitigar estos riesgos? En primer lugar, es crucial asegurarte que te asocias con un financista reconocido, capaz de demostrar una sólida diligencia a la hora de seleccionar potenciales inversiones. En DFC preferimos un financista líder con alcance mundial, que no concentre todos sus casos en una única jurisdicción, por ejemplo.
Busca productos de inversión que incorporen estructuras de transferencia de riesgo para garantizar una capa adicional de protección. Aunque es importante señalar que el riesgo no puede eliminarse por completo, medidas como las obligaciones de primer nivel, los fideicomisarios de seguridad, los seguros y las garantías de rendimiento aseguran el capital durante el proceso de inversión.
Por último, opta siempre por una estructura de inversión acorde con tu perfil de riesgo y tu horizonte de tiempo. Una de las principales ventajas de los vehículos o notas de renta fija en el financiamiento de litigios es que ofrecen pagos regulares de intereses, lo que resulta atractivo si buscas ingresos definidos y predecibles a lo largo de toda la inversión.
Financiamiento de litigios en una cartera de inversión diversificada
El financiamiento de litigios no sólo ofrece la posibilidad de obtener rendimientos atractivos. Es una estrategia sólida si buscas formas de aportar diversidad a tu patrimonio.
Como se ha comentado anteriormente, existe una baja correlación entre las inversiones en financiamiento de litigios los mercados bursátiles. Por consiguiente, cuando asignas una parte de un portafolio a una inversión en financiamiento de litigios, estás diversificando y reduciendo el riesgo total.
Además, también hay beneficios de diversificación dentro de la propia clase de activos, siempre que elijas un financista que se comprometa a incluir una variedad de casos en sus carteras, abarcando variedad de jurisdicciones, sectores y fases de los casos, para disminuir aún más el riesgo.
Otra ventaja de esta clase de activos alternativos es su capacidad para proporcionar rendimientos constantes. Si buscas un flujo de ingresos fiable para complementar tus ingresos o para disfrutar de tu jubilación, una inversión de renta fija es una opción válida. Además, gracias a una oferta relativamente diversa en cuanto a montos mínimos de entrada, calendarios de pago y perfiles de vencimiento, el financiamiento legal resulta accesible para un número creciente de perfiles.
Aunque está creciendo rápidamente, el financiamiento de litigios sigue siendo relativamente desconocido. Está evolucionando como mercado y está surgiendo una tendencia hacia las carteras de demandas múltiples en lugar de los casos aislados. En última instancia, es una de las clases de activos alternativos más atractivas y, en general, se considera defensiva ante una potencial recesión económica.

Cómo invertir en financiamiento de litigios
¿Estás pensando en diversificar tu portafolio con una inversión en financiamiento de litigios? Seleccionar al socio adecuado es primordial para el éxito. Busca un proveedor con:
- Un historial de éxito en la selección de casos
- Un minucioso proceso de debida diligencia
- Productos que incorporen sólidas estructuras de seguridad
- Un compromiso de transparencia
Y si eso te parece complejo, podemos ayudarte. Nos hemos asociado con importantes financistas con presencia global para ofrecerte acceso a oportunidades de inversión únicas en este sector. Nuestros socios están especializados en oportunidades exclusivas que han superado un riguroso proceso de selección. Gracias a su red internacional de bufetes de abogados y firmas especializadas en valoración de litigios, identifica casos con alto potencial de retorno en mercados de alto crecimiento. y comparten nuestro compromiso con un servicio de alto nivel y una comunicación clara y constante.